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Capitulo 8: La llama sagrada de Akron

  Risa la condujo luego hacia un distrito más tranquilo, donde el ruido de la ciudad disminuía. Allí se alzaba un templo sobrio, sin ostentaciones exageradas. No había estatuas monumentales ni grandes altares dorados. Solo una estructura de piedra clara, cálida, con una llama que ardía de forma constante en el centro del recinto.

  —La diosa Mora no recibe como otras deidades —explicó Risa—. Prefiere la sencillez.

  Frente a ella se encontraba la diosa una vez entrar.

  Una mujer de piel clara, con un peinado elaborado que consiste en una coleta alta y mechones sueltos alrededor del rostro. Su cabello es de un color dorado brillante, con reflejos que parecen incandescentes. Sus ojos son dorados y parecen emitir un brillo sutil, con una expresión que denota seriedad y determinación. Sus rasgos faciales son finos y delicados, con una nariz peque?a y labios delgados.

  No llevaba corona ni armadura. Su figura era serena, envuelta en ropajes simples de color negro con detalles dorados que resaltan su figura, y sus ojos reflejaban una calma profunda, como una hoguera controlada, constante.

  —Así que tú eres Yui —dijo la diosa, sin necesidad de presentarse—. Has recorrido un largo camino.

  Yui se inclinó con respeto, pero no se arrodilló.

  —He venido a Akron por decisión propia —respondió—. No busco convertirme en seguidora.

  Mora la observó durante unos segundos que parecieron eternos.

  —Lo sé —dijo finalmente—. Estás aquí para sumarte contra el mercado negro de esclavos ?Verdad?

  Yui sorprendida — ?Como lo...?

  —Tranquila soy astuta pero no hasta este punto, Aerion me envió una carta y explicó cual sería tu motivo principal para querer conocerme en esta visita a la ciudad —continuó Mora.

  Yui alzó la mirada con una sonrisa picara. —Es muy difícil ocultarle algo a mi maestro

  —Así es él indescifrable, hasta hace poco le pedí ayuda para un trabajito sobre ese tema y gracias a eso pudimos avanzar mucho pero dime ?cuál es tu motivo ante esta situación que no te incumbe?

  —Odio la idea, no me llena de ira pensar que hay gente separando familias, usando otras vidas para sus propósitos egoístas, quiero erradicar este tipo de crímenes— Afirmó Yui con una mirada fría y seria mirando fijamente a la diosa

  —Eso es exactamente lo que necesito para poder aceptar la mano que me brindas

  La diosa extiende su mano estrechando la de Yui y agradeciéndole su apoyo, también agrega que cuando este todo su grupo la pondrá al tanto de como viene la situación

  — ?Risa! Ya que tú has sido la única que huyó del trabajo te encomendaré el recorrido de nuestra invitada especialmente quiero que la informes bien sobre el laberinto

  — ?Claro que sí, jefecita! Déjelo en mis manos… nuevamente —repitió, girándose hacia Yui con una expresión mucho más relajada—. Ven, será mejor que empecemos antes de que anochezca.

  Mora observó cómo ambas se alejaban.

  —No olvides esto, Yui —a?adió la diosa antes de que cruzaran el umbral—. Mientras estés en Akron, mantente alerta… especialmente por las noches.

  Yui asintió en silencio y siguió a Risa.

  Durante el recorrido hacia la torre central, la elfa no pudo evitar observar los puestos que se alineaban a ambos lados del camino. Aromas intensos flotaban en el aire: carnes especiadas, pan recién horneado, frutas brillantes que jamás había visto. Más que armas o artefactos mágicos, la comida parecía ser el verdadero corazón de la ciudad.

  —Akron se caracteriza especialmente por su gastronomía —comentó Risa al notar su atención—. Es una de las mayores fuentes de alimentos del reino.

  Hizo una breve pausa antes de continuar:

  —Por desgracia, el mercado negro de esclavos manchó su nombre. Muchos creen que nació aquí… y por eso uno de nuestros mayores objetivos es devolverle su reputación a la ciudad.

  Yui mantuvo su expresión seria.

  — ?Está tan extendido?

  —Más de lo que el gremio quiere admitir —respondió Risa sin rodeos—. Por eso la diosa Mora decidió intervenir directamente. Cuando una deidad se mueve, es porque la situación ya superó todo límite tolerable.

  Sus ojos se afilaron ligeramente.

  —Estos días serán claves.

  Se detuvieron frente a una enorme estructura circular al borde del distrito aventurero. No tenía la forma de una torre tradicional; su entrada descendía hacia el suelo como la boca de una bestia dormida. Runas antiguas cubrían el arco, desgastadas por el tiempo, pero aún activas.

  —El laberinto de Akron —anunció Risa—. Es peque?o en comparación con otros, pero cumple la misma función. No tiene la fama del de Urano, aunque eso no lo vuelve menos peligroso.

  — ?En qué se diferencian los laberintos? —preguntó Yui.

  Risa reflexionó un momento.

  —En mi opinión, solo en la fama de su ciudad… y en el potencial de los dioses que la habitan. Si una ciudad es próspera y rica, su laberinto también lo será. Encontrarás un gremio en cada ciudad que posea uno, aunque no sabría decirte cuántos existen en total.

  Risa se acercó al mostrador cercano a la entrada y pidió una guía básica para la recién llegada.

  —Buenas tardes, se?orita. Permítame su licencia… —dijo la recepcionista tras revisarla—. Excelente, se?orita Cronos. Le explicaré lo esencial. Ya conoce las dos primeras reglas de su licencia, así que pasaré a lo fundamental.

  Alzó un dedo.

  —Primero: acepte solo misiones que pueda completar. No arriesgue su vida innecesariamente.

  —Segundo: revise siempre su equipamiento. Armas, vestimenta y accesorios deben estar en condiciones óptimas.

  —Tercero: nunca entre al laberinto sin saber cómo salir. Mantenga siempre un mapa, pociones, pergaminos, comida y agua.

  La recepcionista observó la licencia con atención.

  —Veo que aún no ha activado la habilidad “Inventario”. Lo haré por usted.

  Con la punta de su dedo, canalizó una peque?a cantidad de aura y tocó la licencia de Yui. Un símbolo con forma de bolso apareció grabado.

  —Listo. Para guardar un objeto, concentre su aura en él y diga “guardar en inventario”. Puede hacerlo mentalmente. No se permiten seres vivos ni objetos de gran tama?o.

  Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings.

  Al querer utilizar algo, diga “abrir inventario”. Solo usted podrá ver su contenido, a menos que comparta su aura tocando a otra persona.

  La recepcionista continuó:

  —Cuarto: para actualizar sus estadísticas deberá presentarse en el gremio y realizar el ritual de “crecimiento”, similar al de creación de licencia. También puede pedirle a su dios que lo haga; en ese caso, el gremio será notificado automáticamente gracias a la runa vinculada a su licencia.

  —Y por último: los monstruos del laberinto dejan núcleos, y ocasionalmente objetos. Los núcleos pueden venderse aquí. Los objetos quedan a su criterio. Si son de gran valor, puede venderlos; si mejoran su equipamiento o sirven para crear uno nuevo, conservarlos suele ser una buena decisión.

  Según el nivel y rareza del monstruo, las recompensas serán mayores, aunque la probabilidad de obtener objetos es baja. Por eso suelen cotizarse a precios elevados.

  — ?Alguna pregunta, se?orita Cronos?

  —Todo quedó muy claro. Gracias por su tiempo —respondió Yui con una leve inclinación de cabeza.

  Risa guió a Yui hasta una terraza elevada desde donde se veía gran parte de Akron. Las luces de la ciudad se extendían como un mar dorado bajo el cielo nocturno.

  —Por ahora —dijo Risa con un tono más suave—, tu rol será observar, adaptarte y fortalecerte. La diosa quiere ver cómo te mueves en este mundo antes de involucrarte de lleno.

  —No vine hasta aquí para quedarme quieta —respondió Yui con firmeza.

  Risa sonrió, esta vez con genuino respeto.

  —Eso mismo dijo Mora cuando decidió enfrentar este problema. Supongo que por eso confía en ti.

  El silencio se instaló mientras ambas contemplaban la ciudad.

  —Aún no tenemos certezas —a?adió Risa—. Pero hay registros de movimientos extra?os. Aventureros que entran y no regresan. Pisos que cambian de forma. Y, lo más inquietante… criaturas que no deberían estar allí.

  Yui apretó el pu?o de manera inconsciente.

  —Criaturas controladas…

  Risa la miró de reojo.

  —Captas rápido. Sí. Hay indicios de que alguien utiliza el laberinto como refugio temporal… o como punto de tránsito.

  — ?Cómo es posible si hay una recepcionista en la entrada? —preguntó Yui.

  —Esa es la incógnita —admitió Risa—. La diosa nos reunirá pronto para aclarar el foco principal. La recepcionista está vigilada día y noche; es completamente normal, no hay nada turbio en ella.

  Frunció el ce?o.

  —Eso significa que debe existir una entrada alternativa. Pero el perímetro también está controlado. Estamos, otra vez, en un callejón sin salida.

  Un breve silencio se interpuso entre ambas.

  Entonces Yui volvió a sentirlo.

  No era hostil… pero estaba activo.

  Concentró su aura. Sus vientos respondieron. Agudizó sus sentidos hasta percibir algo extra?o: una tonalidad distinta mezclándose con otra, una anomalía sutil que provenía de la sala previa al laberinto.

  —Risa… —murmuró—. Creo que tengo algo que aportar.

  — ?Qué quieres decir?

  —Esta teoría… quiero ponerla sobre la mesa cuando nos reunamos con la diosa.

  Risa la miró atónita.

  No comprendía cómo alguien que acababa de llegar a Akron podía haber aflojado, en tan poco tiempo, uno de los candados más importantes de sus problemas centrales.

  Y eso mismo ilumino los ojos de Risa tranquilizando el malestar que llevaba desde que esta batalla había comenzado.

  Ambas eran las primeras en llegar a la residencia de Mora, Risa prepara una deliciosa merienda para Yui y ambas descansan en el patio hasta el momento de la reunión

  La sala de reuniones estaba en el centro de la morada en su segunda planta. Sillones muy cómodos ocupaban la sala como si fuera un teatro, rodeada por aperitivos para su sus jóvenes que luego de refrescarse estaban listos para una buena entrada de comida y escuchar a su diosa, quien al entrar junto a Yui capta la atención de toda la habitación.

  —Bien —comenzó, con voz firme—. Antes de avanzar, quiero presentar a alguien.

  Sus miradas se posaron en la nueva integrante.

  —Ella es Yui. Ha llegado a Akron por decisión propia y colaborará con nosotros durante este conflicto. Se quedará con nosotras hasta finalizar este trabajo así que no se quedará mucho tiempo, no se encari?en —a?adió con una sonrisa burlona—, al menos eso dice ella.

  Algunos intercambiaron miradas curiosas. Otros evaluaron en silencio. Risa se colocó junto a Yui de forma natural.

  —Al finalizar la reunión —continuó Mora—, preséntense con calma. Confío en que se llevaran muy bien. Lo que enfrentamos requiere cooperación y estoy seguro que este grupo es capaz.

  —Pasemos al primer punto.

  Primer plan: presión total

  —Nuestra estrategia inicial ha sido clara —explicó—: presionar no solo aldeas aisladas, sino también las rutas de tránsito. Rutas que los esclavistas consideraban seguras.

  Al hacerlo, forzamos un desplazamiento gradual. Queríamos que creyeran que Akron sería el último lugar en el que sospecharíamos… y funcionó.

  Se?aló un mapa extendido sobre la mesa, marcado con símbolos y rutas.

  —Segundo punto: el rumor de la bestia.

  Algunos miembros del grupo asintieron.

  —Ese rumor fue clave. Los ataques selectivos en puntos estratégicos crearon miedo, pero también confusión. Akron pasó de ser una ciudad vigilada a convertirse en el centro inevitable del movimiento clandestino.

  Mora hizo una pausa.

  —Tercer punto: la intervención externa.

  La llama osciló.

  —Aerion y Raik nos brindaron apoyo para localizar un objeto perdido durante una batalla reciente… y para identificar el aura principal del líder de esta organización.

  Yui prestó atención de inmediato.

  —Tú no estabas presente en ese momento —dijo Mora, mirándola—, así que te pondré al tanto.

  Giró ligeramente la cabeza hacia dos mujeres sentadas a su derecha.

  —Mina. Athena.

  Ambas inclinaron la cabeza.

  —Ellas se enfrentaron a un individuo extremadamente peligroso —continuó la diosa—. Alguien que actuaba directamente bajo las órdenes del líder. Portaba una espada poderosa, imbuida con su aura.

  Mina tomó la palabra.

  —El enfrentamiento ocurrió en una aldea cercana, uno de sus grupos optó por enfrentarnos. Fue a gran escala. Cuando el terreno colapsó, priorizamos evacuar al grupo.

  Athena cerró el pu?o.

  —En el choque final, el líder enmascarado escapó dejándole una espada muy poderosa a uno de sus seguidores quien era bastante fuerte, mi espada y la suya se partieron en dos… parcialmente. La mitad de la espada quedó sepultada en los escombros

  —Ninguna de las dos puede detectar aura —a?adió Mora—. Por eso solicitamos la ayuda de Raik y Aerion para identificar su naturaleza. Sin ellos este problema aun seria uno como tal.

  La diosa respiró hondo.

  —Cuarto punto: el laberinto.

  La sala se tensó.

  —El laberinto de Akron está siendo utilizado como pasaje de comercio clandestino. Un tránsito controlado.

  Recalcó con claridad:

  —Solo se permite el ingreso durante el día. Por la noche, el recepcionista de turno solo espera a quienes salen. Nadie entra.

  Algunos murmuraron entre sí.

  —Nuestro objetivo es esperar una transacción de gran escala —continuó Mora— y acorralarlos dentro del laberinto. Pero para eso necesitamos saber a quién filtrar la información correcta. Quién morderá el anzuelo.

  Entonces, Mora extendió sus manos.

  Sobre la mesa apareció el fragmento del arma: el filo de la espada rota.

  En el instante en que el metal apareció…

  Yui pudo detectarlo. Su percepción se activó de forma automática. Sus sentidos afinados. El aura emanaba con claridad absoluta.

  Yui dio un paso al frente.

  —Esa aura… —dijo con voz firme—. La reconozco.

  Todas las miradas se dirigieron a ella.

  —Es la misma que sentí en la recepcionista del laberinto.

  La reacción fue inmediata.

  —Imposible —negó uno de los patrulleros—. La vigilamos día y noche.

  —No ha mostrado ninguna conducta sospechosa —agregó otro—. Es completamente normal.

  —Jamás ha salido de su puesto —afirmó Mina—. Si fuera cómplice, lo sabríamos.

  Yui no retrocedió. Al contrario, su expresión se volvió fría con una sonrisa que daba terror si estuvieras en su contra.

  —Lo sé —respondió—. Por eso tardé en entenderlo, hasta ahora.

  El silencio se volvió absoluto.

  —Si ella fuera cómplice directa… probablemente no habría notado nada y esto sería tal vez eterno —continuó—. Pero el aura que sentí en la recepcionista… no le pertenece a ella.

  La mayoría de los participantes miraban impactados sin saber que decir

  — ?Qué quieres decir? —preguntó Risa.

  Yui miró el fragmento de espada.

  —Al igual que el aura original de la recepcionista, este pedazo de metal está mezclada con la misma porquería.

  Alzó la mirada, segura.

  —El aura que detecté en ella es la misma que impregna esta espada rota. No es suya. Es del líder.

  Un murmullo recorrió la sala.

  —Entonces el líder cambia de formas… —murmuró Nerfex—.

  —No, esto es acto de una habilidad que ya había escuchado. Es un domador de bestias a tal grado que las recepcionistas son un bocadillo para él—Mora golpea la mesa enfurecida

  —Si la recepcionista fuera consciente, habría fallado antes —continuó Yui—. Pero si está siendo utilizada como ancla… como punto de paso… entonces nadie sospecharía de ella.

  —Entonces —dijo Mina—, con tu habilidad crees que ?podremos encontrar al líder? Es un peso muy grande, si no puedes...

  —Ya lo hice, sé dónde está el líder y también quien utilizó esta espada rota luego.

  —Estas seg...

  — ?Lo estoy! Jamás volveré a subestimar esta habilidad, desde que salí de esa aldea hasta llegar aquí no paré de utilizarla y mejorarla, no dejaré que por una imprudencia vuelva a pasar lo mismo—Afirmo Yui tan segura con una mirada muy firme

  Todo el círculo incluso la diosa estaba presenciando la determinación de alguien que tenía un objetivo tan claro como el agua

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